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El poder de una rueda de prensa

Martes 3 de febrero de 2009

La historia nos ha enseñado que una "simple" rueda de prensa es capaz de cambiar el mundo. El 9 de noviembre se cumplirán ya 20 años desde que, sentada en una sala de televisión en una residencia de estudiantes de la entonces Alemania Federal, asistía atónita a lo que parecía imposible. Subtítulos recorrían la parte inferior de la pantalla y en ellos se anunciaba que las fronteras entre las dos Alemanias quedaban abiertas y que el fatídico muro había caído.

En mi cabeza se agolpaban las vivencias del mes de julio en una ciudad al norte de la Alemania Democrática (Rostock), donde, durante 22 días, había conocido a gentes que hablaban perfectamente el castellano con acento cubano, pero que nunca podrían viajar a ningún país de habla hispana. Gente que alababa el sistema y gente que se mostraba crítica con él. Conocí las eternas colas hasta para tomarse un café, la escasez a la hora de comprar y la monotonía en el menú del comedor universitario. Sentí pánico de la policía en la frontera, cuando me tuve que bajar de aquel tren después de pasar las torretas de vigilancia y con dinero "negro" en mi bolsillo. Descubrí a lo lejos la Puerta de Brandenburgo con un muro detrás encalado de blanco y unos policías prestos a disparar.

Fue como trasladarse a antes de la guerra, cuando uno se montaba en aquellos viejos trenes o visitaba a un escultor local subida en un autobús con asientos de madera. Asombrarse de cómo se podía vivir en unas casas en ruina a punto de venirse abajo. Pero sobre todo descubrí una manera de pensar distinta a la de occidente, en la que se desconocía la ley del codazo, en la que uno no pertenecía a ningún grupo, sino que era aceptado en cualquier tertulia.

Los alemanes del este parecían acatar sin rechistar aquel destino de, entre otras cosas, no poderse mover libremente por el mundo, por lo menos los del norte. Sin embargo los alemanes democráticos del sur empezaron a manifestarse intentando cambiar las cosas desde dentro. Otros miles huían por Hungría a la Alemania Federal en trenes abarrotados de gente, buscando, quizás, la libertad. Pero a pesar de aquel movimiento nadie se podía imaginar que el resultado final fuera, que del muro levantado el 13 de agosto de 1961, sólo quedarían, años más tarde, unos pedazos para recordar que un día existió y dividó a los alemanes en dos.

Ése fue el poder de una rueda de prensa y de las palabras en ella pronunciadas por un tal Günter Schabowski, secretario de prensa del único partido que gobernaba el país.

P.-S.

Como una imagen vale más que mil palabras os remito a una dirección de internet donde podéis ver la rueda de prensa.

http://einestages.spiegel.de/static/authoralbumbackground/739/expedition_in_eine_unbekannte_welt.html