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I.E.S. Séneca Consejería de Educación  
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Taboada - Silleda

Etapa cuarta

Martes 23 de marzo de 2010

Fotografias 1

Fotografias 2

Fotografias 3

Crónica de la profesora M. Dolores Ansio Aguilera

Día 22 de marzo: Taboada-Silleda.

De nuevo Santiago nos premia con un día espléndido. Todo está a nuestro favor para emprender otra jornada memorable. Tras las actividades cotidianas previas a la marcha, salimos a las 10:45 h. Estamos en el ecuador del Camino y hasta ahora el grupo mantiene el entusiasmo y la energía necesarios para superar otra nueva jornada sin dificultad.

Nos dirigimos en autocar hasta el inicio de la ruta y muy pronto nos sumergimos en una impresionante cúpula arborescente de robles centenarios. El sol asoma levemente tras el encaje de verdor trasparentado. Es un refugio mágico donde el tiempo se detiene. No se oye más que los pasos y la charla animada de los caminantes, algún que otro trinar matutino y el adormecedor murmullo del agua, que corre en pequeños regueros; hasta el riachuelo que atravesamos, no sin antes deleitarnos en esta otra etapa de paisaje que queremos guardar en la memoria.

El camino asciende por una suave ladera a cuyos márgenes se extiende un prado en el que las hermosas vacas gallegas rumian sin darse cuenta la quietud del tiempo. Parece que han estado ahí siempre y que seguirán estando por los siglos de los siglos. ¡Cuánto les gustan a los pequeños! No dejan de hacerles fotos sorprendidos de que ante el alboroto los animales permanezcan impasibles.

Y para que no falte nada “en este otro mundo” sacado de no se sabe donde, tenemos ante nosotros el Pazo de Trasfontao” del 1500, con escudo nobiliario del Señor de Montenegro. El atento señor que lo mantiene, nos cuenta que ya su bisabuelo realizo la misma labor, que se había transmitido de padres a hijos. El pazo conserva el esplendor decadente del pasado, con elegantes cortinales deteriorados por del tiempo, estancias que recuerdan la vida de una nobleza solariega, de la Galicia mítica que tan bien refleja Valle-Inclán.

Seguimos camino y no muy lejos estamos ya ante el monasterio de Carboeiro, muestra del románico gallego entre los siglos XI y XII.

Tras un breve descanso en el hermoso paraje, nuestro compañero José García, explica los detalles más significativos de esta obra románica que todos escuchan con atención. El descanso, además, ha servido para reponer fuerzas y para descubrir al pie del monasterio el curso del río Deza, sobre el que se yerguen impresionantes robles, inalterables sobre el río.

En la tarde está previsto llegar a las cataratas del río Toxa que serán el culmen de esta jornada en la que el agua ha tenido un protagonismo absoluto. Y bajamos hasta el cauce del río para admirar este nuevo prodigio de la naturaleza que deja a todos absolutamente sorbrecogidos. Fotos ante este marco único, alegría y regocijo en una inolvidable jornada que cerramos con la felicitación a doña Julia, en el día de su cumpleaños. Todos, alumnos, profesores y el resto de la expedición cantamos “feliz cumpleaños” y lo sellamos con una foto para el recuerdo.

Crónica de José Antonio Ariza Jiménez. 4ºF.y Ángela Jurado Ruiz. 4ºE.

Día 22 de marzo: Taboada-Silleda.

Buen tiempo, ganas de despertar, entusiasmo… Ya estaba todo preparado para el día de hoy. Amanece el cuarto día de camino, en Silleda, a ritmo de música clásica. Son las siete de la mañana; tras una fria noche comienza a aparecer el movimiento en el pabellón. Todo el mundo desayuna y se prepara para la ruta del día. Afortunadamente nos acompaña un sol primaveral por segundo día consecutivo, y aunque notamos las bajas de algunos compañeros, esto no desanima al “espíritu Séneca”.

Comienza la ruta desde Taboada donde hemos visitado el pazo privado de Trasfontao gracias a la cortesía de su administrador que nos ha permitido el acceso al mismo.

Tras esta parada, nos hemos puesto en camino atravesando frondoso robledales por medio de una antigua calzada romana, conservada en perfectas condiciones, que incluía un puente romano de la época original.

Se acercaba la hora de comer, continuamos la ruta hacia el “Monasterio de Caboeiro” donde pudimos descansar y disfrutar del almuerzo. A toque de megáfono, nos reunimos para escuchar la precisa descripción del edificio y de su entorno histórico y cultural a cargo de D. José García, profesor de ciencias sociales del centro.

A continuación, dedicamos el resto de la peregrinación a contemplar el curso del río Toxa desde diversos puntos, cruzando un puente romano en dirección a un merendero con privilegiadas vistas sobre el mismo e incluso la magnífica “cascada de Toxa”; lugar donde pudimos tomar excelentes fotos y cantar “cumpleaños feliz” a doña Julia, aprovechando el idílico paraje.

Para concluir, destacar el desvío de nuestra peregrinación a Santiago para disfrutar de los inéditos paisajes que las tierras galleas nos ofrece, finalizando así una ruta nos demasiado agotadora, pero sí de una increíble belleza paisajística.

Crónica de Gema Rodas Cuevas y María Berral Gil de 2 ESO

Hoy se nos presentó otro reto por afrontar: la cuarta jornada. Sin embargo, al contrario de lo que pensábamos, la etapa se nos presentó más bien como una ruta turística en la que todos hemos disfrutado. Realizamos al principio lo que ya se ha convertido en nuestra rutina: nos levantamos, desayunamos y ordenamos las cosas un poco. Como ayer, primeramente realizamos un corto trayecto en los autobuses. Pero hay una diferencia con respecto al día anterior: hoy no se han visto tantas caras de cansancio; no porque hayamos dormido más, sino porque el ánimo se le ha subido a todo el mundo tras comprobar que el sol se ha quedado definitivamente como compañero de viaje, trayéndonos recuerdos de nuestra querida tierra: Córdoba. Llegamos al punto de partida y tras andar unos kilómetros realizamos nuestra primera visita a un pazo: el Pazo de Transfontco. Esto era una vivienda rural de los grupos privilegiados, es decir, que era una propiedad privada; por eso debemos considerarnos afortunados por que nos hayan invitado a verlo. Sin duda, lo más llamativo era el jardín, que tenía un aura mágica que a todos nos maravilló, y nos dejamos hipnotizar por la belleza de unas curiosas flores rosas que había por doquier y por el musgo que allí crecía. Todo ello le daba un aire enigmático. La siguiente parada nos llevo a una iglesia románica, junto a la que hicimos parada en la cual nos dejaron comernos el primer bocadillo. Hablando de comidas, creo que también influyó en nuestro alegre estado de ánimo el que no tuviéramos extraños sándwiches ni fiambreras que ocultaban terroríficas sorpresas. Aunque la comida de hoy se haya podido calificar hoy como “aceptable”, seguimos prefiriendo y extrañando los potajes de casa; así que, padres, ya os podéis imaginar como va por aquí el tema de la alimentación. Otra cosa que ha mejorado es la limpieza (padres os garantizamos que estamos aprendiendo y no nos volveréis a tachar de guarros) y también es mejor la convivencia. Todos nos ayudamos mutuamente y nos apoyamos los unos en los otros: somos un todo. Tras hacer la segunda parada larga para comer el resto de comida, nos aserramos hacia las cataratas más grandes de España. Todos quedamos sorprendidos ante este estupendo capricho de la naturaleza. La vuelta nos hizo cansarnos bastante, ya que íbamos cuesta arriba, pero estábamos seguros de que había merecido la pena. Y por fin llegamos a los autobuses tras este largo día, pudiendo alojarnos de nuevo en el polideportivo de ayer, aunque hoy estuvimos mucho mejor porque pusieron cañones de calor que nos servían de “abrigo” contra el frío. Finalmente, después de cenar, nos pudimos despedir definitivamente de esta etapa yéndonos a los sacos de dormir.