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I.E.S. Séneca Consejería de Educación  
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Santiago - Catedral

Etapa septima

Sábado 27 de marzo de 2010

Fotografias

Crónica de Gema Rodas Cuevas de 2ª ESO B

Último día: La luz al final del túnel

Acaba nuestra experiencia, y con ella se lleva algunas lágrimas y lloros. Yo misma pienso en todo lo que ha ocurrido en esta semana, en como todo el mundo ha participado para que este hecho nos convierta a todos en una familia, y no puedo evitar que algo me recorra por dentro. Hoy decimos adiós con la mano al Norte, pero llevándonos su recuerdo en el corazón y le diremos hola de nuevo al Sur, nuestra tierra, a la que extrañábamos por su cálido sol al despertarnos por la mañana. Recogemos nuestras esterillas, maletas y sacos, pero ya para dejar atrás el caminar y pisar las santas tierras de Santiago. Parece imposible que esto pase tan rápido, pero así son las cosas buenas: duran poco para dejar con gustillo de más. Haremos nuestro baile en la catedral, pues somos diferentes a todos, y por ello debemos estar a la altura de los mejores. Ahora mismo escucho música de fondo y me vienen a la memoria todos los días que llegábamos exhaustos y sin ánimo. Sé que en este viaje ha habido cosas buenas y malas, pero las malas se olvidan, y las buenas se fortalecen. Sé que estarán esperando a que les diga lo que se siente cuando hacemos el camino y siento tener que decepcionarles, pero es imposible describirlo con palabras para no desmerecerlo. Es simplemente, mágico. Con esa sensación de familia, el despertar de nuevos sentimientos, el conseguir fuerzas de donde no las hay, el no decir “no puedo”, “si quiero” todo ello se siente en cada paso que das, en cada señal que ves, en cada minuto para descansar.

Entramos en la catedral, sintiéndonos orgullosos, porque lo hemos conseguido, hemos acabado el camino con éxito, el Séneca ha concluido su reto con el aire del ganador. Nos observan por las calles y se preguntan esos chicos de sudadera azul y pañuelo rojo, a lo que contestamos pronunciando el nombre de nuestro instituto con honor. Hoy todos somos uno, hoy todos tenemos algo en común, hoy todos somos la nueva generación de peregrinos del Séneca. Hoy nada se acaba, y todo empieza, pues acabamos de caminar, terminamos nuestro viaje en el presente, pero siempre nos queda recordar el pasado, y vivirlo con las mismas sensaciones de la realidad. Miren, de mi experiencia en el camino tan solo puedo afirmar que la magia existe, y que aguarda en el corazón de cada peregrino para siempre, marcando un antes y un después. Por todo esto, por todas las ilusiones que nos habéis dado, por el poder realizar esto, por ayudarnos, por lo que a pesar de no haber venido nos han seguido con su apoyo, por toda la gente que ha trabajado para que el sueño se convierta en realidad, ¡Gracias a todos, gracias peregrinos “senecanos”!